Prometo no quitarte toda la sábana mientras dormimos. Y dejarte el lado de fuera de la cama. Prometo no dejar de darte abrazos siempre que lo necesites. Y besarte hasta que no se pueda más. Prometo recordarte que eres lo mejor que ha podido cruzarse en mi camino. Prometo pasar los domingos contigo viendo como saltas de emoción cuando marca tu equipo favorito. Pero también prometo no ver un clásico contigo. Y dejarte ver los deportes cuatro después. Prometo no tocarte con las manos frías. Y calentarte cuando tu temperatura corporal esté bajo cero. Prometo no ser celosa. Voy a darte tu propio espacio. Voy a preguntarte como estuvo tu día, no por rutina, sino por curiosidad. Quiero saber que partes te hicieron sonreír y que partes no. Prometo confiar en ti. Y dejar que vean lo guapo que eres. Pero que siempre acabes eligiéndome a mi. Prometo que no dejaré que camines solo. Y que te levantaré de las caídas. Y te ayudaré en las subidas. Cuando estés enfermo, prometo hacer mi mejor esfuerzo para que te sientas mejor con mis besos y caricias.
Prometo decirte “no” cuando quiero decir no. Decir “sí” cuando de verdad lo sienta. Prometo dar mi brazo a torcer. Y rectificar cuando sea necesario. Prometo especificarte bien qué zapato es el que quiero que me acerques. Y hacerte caso cuando me dices que no me pinte mucho. Prometo serte leal. Voy a ser la que comparta tus esperanzas, tus sueños y tus miedos. Seré real. Y prometo decirte las cosas como son, porque no mereces menos. Trataré de ponerme siempre en tu lugar, y entenderte lo mejor posible. Prometo contar hasta cien y no decir nada si lo que vaya a decir, como dicen, no es mejor que el silencio.
Prometo seguir sumando momentos. Seguir llenándote de sorpresas y sonrisas. Prometo sobrevivir al cambio, a todo lo que se nos venga encima. Prometo sentir cada kilómetro. Y echarte de menos en cada uno de ellos. Prometo despertarme por si lo necesitas. Y darte un beso de buenas noches. Prometo no pensar tanto en el futuro y vivir más el presente. Prometo beberme tantas copas como quieras, y que brindemos por cada uno de nuestros sueños. Y que combatamos la resaca al día siguiente con un buen trozo de pizza.
Prometo no marcharme sin decir Te quiero. Prometo reír cada día. No desperdiciar ni un segundo. Y vivir cada oportunidad que se ofrece. Prometo dejar de darle tres mil vueltas a un pensamiento que solo requiera una. Prometo llevar pañuelos en mi bolso. Prometo seguir memorizando tu número de móvil. Aunque eso ya no se lleve. Y prometo quedarme en el pijama que te gusta.
Prometo sorprenderme. Y dejar que me sigas ilusionando como el primer día. Que me sigas enamorando. Prometo intentarlo yo también. Intentarlo no. Prometo hacerlo. Y prometo limar mis defectos poco a poco. Mejorarlos. Prometo ser yo siempre. Porque sé que es lo que te gusta. Pero mejorar cada día. Voy a sonreír cada vez que nuestras miradas se encuentren, porque lo siento así.
No puedo prometerte que seré perfecta pero, como tu novia, voy a hacer todo lo que pueda para ser la mejor que hayas tenido jamás. Voy a serlo porque quiero, porque tú lo eres conmigo. No por ti. Ni siquiera por nosotros.
Sino porque tú me haces querer serlo.
