Ya está bien de tener miedo.
Que me voy a poder la falda corta si es lo que me apetece hoy, y me voy a pintar los labios de rojo si también me apetece, y si no quiero que tú los roces, pues es que no quiero. Y punto.
La N con la O es NO, no sé si es que no te lo enseñaron de pequeño o qué.
Que me da igual que en tu cabecita pienses que sí, y me da igual que te hayan enseñado ser así, me da exactamente igual que te creas más que yo o que tengas autoridad en mí. Si te digo que no, es que NO. Y si no me dejas hablar, es NO también.
Que ya está bien, que nos dejéis vivir tranquilas de una puñetera vez, que dejéis de ser tan salvajes, tan asquerosos y tan tan tan… uf, tengo tantos adjetivos que decir. Que os la meneéis si ese día tenéis los grados de vuestro cuerpo más altos de lo normal. Que respetéis, que somos más importantes de lo que vosotros queréis hacer creer, que somos más fuertes que ese mini cerebro que tenéis, si es que tenéis algo ahí dentro.
Y te diré algo más, voy a seguir poniéndome lo que me dé la gana, voy a seguir saliendo con mis amigas, y voy a seguir llegando a casa a la hora que quiera, y sola si hace falta, y ni tú, ni nadie me lo va a prohibir. Ni tú ni nadie va a conseguir que yo me prive de algo que quiero.
Porque yo hago lo que quiero, y si quiero decir no, es NO.
No lo olvides.