Sí, ya lo sé, es lunes. Es lunes y te ha sonado el despertador y posiblemente le has deseado de todo menos bueno a ese maldito sonido. Sé que tienes aún acumuladas las horas de sueño de este fin de semana, que los ojos los tienes medio pegados y que te has tomado no sé cuántos cafés hoy. Y puede que hayas soltado alguna que otra bordería con tan sólo pensar lo que queda para el viernes.
Pero, te daré un consejo: Sonríe.
De verdad, funciona. Sonríele al lunes y a todo lo que se te ponga por delante en este día, incluso si se te ha quemado la tostada esta mañana o si has perdido el bus.
Plantéate el lunes como ese uno de enero que te haces la lista de no sé cuántas cosas para cumplir. Hazlo. Piensa en lo que te gusta y ve a por ello, sé amable, ten paciencia, los inicios siempre son difíciles, y si es de semana, más aún. Pero al final del día, seguro que sacas más de una cosa buena.
Así que relájate, tranquila, hoy no es un día tan malo como piensas. Tómatelo como algo nuevo, como un día más, como una oportunidad más. No pienses en cuál es su nombre, simplemente trata de exprimirle al máximo cada segundo y dar lo mejor de ti. Hay que ponerle ganas, pasión e ilusión a la vida. Te aseguro que así hasta le vas a coger el gustillo y vas a seguir la semana mejor.
Sonríe, la sonrisa lo cura todo,
incluso los lunes.