No lo sabes, no tienes ni puñetera idea de si será o no la persona de tu vida. Pero no te preocupes, yo tampoco lo sé, y puede que no lo sepa nadie.
Por eso, te digo que te lances, que te dejes llevar, porque nunca sabes qué puede pasar, pero sé que quedarse con la curiosidad es una porquería, te deja rayado todo el día, en serio. Hay que ir siempre con cabeza, y saber muy bien lo que se hace, pero no vale de nada quedarte parado o dejar tirar algo por la borda porque pienses en unos meses más para delante, o para atrás. Porque eso es lo peor que has podido hacer en tu vida.
Puede que salga bien, puede que seas la persona más feliz del mundo el resto de tu vida al lado de esa persona, puede que el mariposeo en el estómago no se te vaya nunca e incluso puede que llegues a tocar el cielo sin tocarlo. O puede que te equivoques, que no sea la correcta y que mañana te den un palo de esos que te dejan cicatrices por todo el cuerpo. Eso no lo sabes. Pero si pasara eso, ¿qué? ¿Acaso no te vas a arriesgar? Si sale mal, pues te levantas y sigues.
Lo importante es vivir cada momento, dar lo mejor de ti e intentar hacer feliz a quien tienes al lado.
Lo demás viene solo.