Hay quien sabe estar, contigo, cuando no queda nadie, que sabe qué hacer para sacarte tu mejor sonrisa, y cómo, para que te sientas la más afortunada del mundo. Hay quien sabe cuidar el más mínimo detalle y quererte como jamás te han querido.
Hay quien sabe ser en el momento exacto, incluso cuando ni tú sabes quién eres.
Y qué suerte.