Hoy me voy a tomar una copa con sabor a “ganas de darlo todo” por eso que dicen que la vida son dos días. Otra más de “reír hasta llorar”, porque me dijeron que la sonrisa quedaba genial, y bueno, por probar. Me tomaré una más de “ahogar penas”, por lo difícil que ha sido la semana.
Y para rematar, me tomaré un chupito, o los que hagan falta, de “buena compañía”, para que no importe el lugar y porque así todo sabe mejor, incluso la resaca de mañana.
¡Chin chin!