Un brindis por ellas.
Por las que vendrán, por las que se fueron y por las que supieron quedarse. Por las de las del colegio, las de la universidad y las del trabajo. Y por las que un día me encontré por el camino y decidieron quedarse. Por las que están aquí y las que están a unos cuantos kilómetros de distancia. Por las que nos hacen reír y nos contagian cada una de sus carcajadas. Por las que me escriben día sí y día también, y las que lo hacen de vez en cuando, pero lo hacen. Por las que tienes un baúl lleno de recuerdos, de los buenos. Por las que te sacan un día de casa y te salvan de tu mal día, y por las que te hacen videollamada cuando más lo necesitas. Por las que saben bailar en mitad de la discoteca vuestra canción favorita y las que alargan una cena más de lo normal.
Por las que saben estar pero, sobre todo, ser.
Hoy brindo por ellas.