Querido Sur:
La verdad, no sé muy bien por dónde empezar. Son tantas cosas, tantas sensaciones, que se me lían las palabras. Tienes un no sé qué y un qué se yo, que me encanta.
La verdad, no sé muy bien por dónde empezar. Son tantas cosas, tantas sensaciones, que se me lían las palabras. Tienes un no sé qué y un qué se yo, que me encanta.
Me encantas.
Quizás sea por tu buen tiempo, por tu sol, por la capacidad que tienes de poner nuestra piel morena. O quizás por las ganas que nos das de tomarnos una buena caña con unas vistas impresionantes. Que consigue hacernos olvidar todo. Quizás sea por esa playa, por esa suerte de poder bañarnos un 31 de diciembre si queremos. Suerte. Dicen.
Porque eres capaz de quitar los miedos, de acompañarnos en nuestros días más tristes, que con un rayo de sol eres capaz de alegrarnos. Porque nos ayudas a no pasar tanto frío. Incluso, a veces, consigues que vayamos sin abrigo en pleno noviembre. ¡Qué gusto! Y qué suerte. Dicen.

Y es que siempre me pregunto qué sería de mí, si no fueras tú. Si no estuviera contigo. Si no pudiese vivir en ti. ¿Tú eres capaz de imaginarlo? Porque yo no, qué difícil sería todo. ¿Qué vistas tendría tomándome el pescaito frito y una caña? ¿Y por dónde pasearía si no es por el paseo marítimo? Qué agobio. Ya sé que tu amigo el Norte también está muy bien, y quizás merezca la pena visitarlo más de una vez. Pero, es que tú, tú eres único. Eres especial. Y, yo, yo no te cambiaría por nada.
Así que, ya sólo me queda darte las gracias. Gracias por existir, por dejarme conocerte y vivir en ti. Gracias por esas vistas que me regalas cada mañana cuando me levanto. Por esos atardeceres. Por ese olor. Por esa temperatura. Esa brisa. Sea poniente o levante. Qué mas da. Gracias por ese arte que se respira. Por esa buena gente. Gracias por darnos calor, y ponernos una sonrisa con sólo despertar. Sé que te echaría de menos aunque no te conociera. Gracias por ser como eres, por dejar que sea yo una de las que tenga el placer de conocerte. Gracias.

Porque yo sé que, al igual que todos los sureños, si yo fuese de otra parte, ser del Sur sería mi sueño.