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Porque sólo aquello por lo que has luchado mucho, por lo que has dado toda tu energía por conseguirlo, es aquello que siempre recordarás. Porque cuando piensas en algo que realmente te hace estar orgulloso, es aquello que mereció la pena, aquello por lo que luchaste y lo conseguiste. Porque la vida no es fácil, y nosotros lo hacemos menos fácil todavía. Porque se trata de luchar, de levantarse tras la caída, de arriesgar, de intentarlo, de esforzarse con ganas, de ponerle pasión. Porque la meta se ve lejos, pero con todo esto se puede conseguir. Porque sí, porque nada es fácil, nadie dijo que lo fuera.
Que pasaremos por millones de baches, por millones de pendientes que parecen ser eternas. Tan eternas que no consigues ver el final cuando empiezas. Y que se te caen piedras por el camino, que tropezarás con miles de ellas y lo único que debes hacer es no encariñarte. Y seguir. Seguir y avanzar. Levantarte cuando te caes. Porque te volverás a encontrar a otra piedra, te volverás a encontrar un bordillo que te haga tropezar. Otra vez. Y qué. Nadie dijo que fuera fácil. 
Porque te derrotarás. Sentirás que todo el mundo está encima, sentirás que ya no puedes más. Que estás cansado. Que te falta el aire. Que tienes sed. Que tienes ganas de tirarte al suelo y quedarte ahí. Que tienes ganas de no avanzar. Pero no. No pares. Sólo piensa en lo que te espera ahí arriba, porque después de esa pendiente las vistas pueden ser realmente maravillosas. El llegar a la meta y sentirse tan satisfecho que ni la primera piedra ni la última tendrán importancia. Sentirte en las nubes por un momento. Porque nadie dijo que fuera fácil. 
Porque al final, solo te vas a quedar con las cosas buenas. Y de lo único que te vas a arrepentir es de no haberlo aprovechado al máximo, aunque sean simples detalles. Que, amigo, cuando llegues arriba, te va a parecer demasiado corta. Y, entonces, querrás volver a empezar. Pero, quizás, ya no haya marcha atrás. Así que adelante, vamos, ¿vas a quedarte ahí parado? Por mucho que cueste, por mucho que te canses. Vamos. Levántate. Sube. Lucha. Que por todo eso por lo que ahora estás luchando, será por lo que el día de mañana te sientas orgulloso, aunque ahora no te des cuenta. Porque nadie dijo que la vida fuera fácil.

Pero prometieron que valía la pena vivirla.