Yo quiero que me quieras como mis manos quieren a las tuyas un día de invierno. Y de verano. Como mis ojos quieren a los tuyos cuando sobran las palabras. O como mi cama te quiere a ti cada mañana. Quiero que me quieras como mis lunares quieren a tus dedos para ser recorridos uno a uno. Y como mi boca quiere a tu boca. En todas sus maneras.
Quiero que me quieras como tú inventes y sepas. Como menos te duela, como mejor te salga. Como no puedas querer de nuevo.
Yo quiero que me quieras a tu manera. Y que no dejes de hacerlo.
