Sé feliz. Pero feliz de verdad.
De sentir que nadie va a poder contigo, que todo te va a salir bien. Que sientes que estás en lo más alto, que eres capaz de tocar el cielo con la punta de tus dedos. Feliz de esas veces en las que no te rindes porque sientes que vas a conseguirlo, que el sueño se va a hacer realidad. De esas veces en las que nada de lo que digan te importa.
Y de las que la sonrisa no te cabe en la cara, porque tú eres feliz.
