Llegaste sin avisar, sin autorización, por sorpresa. Y con ganas de llevártelo todo por delante, así, sin más. Simplemente porque se te antojó un día cualquiera, se te antojó meterte donde no te llaman y llevarte lo que no es tuyo. Qué caprichoso.
Pero ya está bien.
Nolovasatenertanfácil.
No, te lo aseguro.
Nolovasatenertanfácil.
No, te lo aseguro.
Porque vamos a luchar. Vamos a ir a por ti. TODOS. Sí, todos. Los que ya no están porque tú decidiste llevártelos un día porque sí, los que están luchando contra esa batalla que has decidido proponerle, y todos los que lo vemos desde fuera, pero como si estuviéramos dentro. Porque juntos somos más.
Y acabaremos contigo.
Porque tú has acabado con personas, con familias, con vidas. Has dejado historias a medias, sueños por cumplir, besos por dar y risas por regalar. Has acabado con todo lo que se te ha puesto por delante, porque sí, porque te ha dado la gana. Has acabado con ilusiones y esperanzas. Y con toda una larga lucha. Y ya está bien.
BASTA.
Ni una más.
Ni una más.
Vamos a por ti. Vamos a luchar. Vamos a darte donde más te duele. Van a mantener firme la sonrisa, incluso con todas las lágrimas que eres capaz de lanzar. Van a ser fuertes, para ser capaz de saltar cada uno de los baches que tú les pongas por delante. Porque tú eres duro, pero ellos lo son más. Ellos y nosotros. Vamos a construir armaduras para cada uno de los miedos que provoques. Y vamos a clavar bien fuerte cada uno de los sueños, para que no te los lleves. Vamos a dejar de correr, porque nos queda toda una vida por delante.
Porque lo conseguiremos. Acabaremos contigo. Y con cien más como tú. Porque tú ya te has llevado demasiado. Y ya está bien. Ahora nos toca a nosotros.
Ni una más.
Déjanos vivir.
Déjanos vivir.
